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<title> Éxito</title>
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<tagline>Arte y Vida de;Alberto Thirion</tagline>
<modified>2008-05-12T07:52:11Z</modified>
<copyright>Copyright 2008</copyright>
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	<author>
		<name>Alberto Thirion Garcia</name>
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	<title>Vida y Obra de Alberto Thirion</title>
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	<dc:subject>General</dc:subject>
	<content type="text/html" mode="escaped" xml:base="http://exito.bitacoras.com/archivos/2008/05/05/vida-y-obra-de-alberto-thirion"><![CDATA[<p><img src="http://farm4.static.flickr.com/3157/2341401801_9811aed069_o.jpg" alt="El Cristo de la Tierra" width="480" height="640" /></p><p><strong>El Cristo de la Tierra;Oleo de Alberto Thirion</strong> </p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;<strong>La Calavera del Diablo; Oleo de Alberto Thirion<br /></strong></p><p><img src="http://farm4.static.flickr.com/3155/2296925258_5dffe50185_o.jpg" alt="La Calavera del Diablo" width="480" height="640" /></p><br /><br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;<a href="http://www.athirion.blogspot.com" title="Thirion;El m&aacute;s Caro"> Soy el m&aacute;s&nbsp; caro</a> por que yo no pinto para vender;esto puede parecer una contradici&oacute;n&nbsp; para el que no entiende de arte, el conocedor sin duda alguna entender&aacute;,el erte vale por el impulso que lo produce y la enfermedad de hoy entre los artistas se&nbsp; llama &quot;vender&quot;,el mercado del arte contempor&aacute;neo y sus valores esta totalmente manipulado.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Se sabe y se dice,que el arte es el esp&iacute;ritu.Yo soy un profundo admirador de Pollock,creo que su obra de t&iacute;tulo;&quot;N&uacute;nero Cinco&Prime;es considerada por muchos como la obra de arte m&aacute;s cara del mundo ($140.000.000 USD)es una gran obra.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Pienso que nadie, nunca jam&aacute;s! capt&oacute; el esp&iacute;ritu EstadoUnidense como &eacute;l,sin duda es un gran dibujante, y en esta obra genial nos da el mejor testimonio de su genio.<br />En cuanto a mi persona y mi arte:<br /><a href="http://www.athirion.blogspot.com" title="Al Thirion;El M&aacute;s Caro">Soy el m&aacute;s caro,para darle realidad a mis sue&ntilde;os y lo confieso francamente</a>.<br />Mis dealers y galeros subieron el precio de algunas de mis obras hasta las nuves,en una &quot;estrategia de ventas&quot;,hoy el arte es una industria ,(todos los que ya le entramos al toro lo sabemos bien,lo digo para los muy j&oacute;venes, que est&aacute;n llenos de ilusiones)funciona como una fabrica de jabones se toma&nbsp; a los artistas y se les fabrica como jabones...luego se les lanza al mercado,se les dice t&uacute; pintas esto y lo otro,y le quitas aqu&iacute; y le pones all&aacute;,yo sal&iacute; de pleito con mis dealers por que no quer&iacute;an que pintara cruces,as&iacute; es que decid&iacute; seguirme siendo fiel a mismo,y no vivir del arte.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<a href="http://www.thiriondetejamen.blogspot.com" title="Al Thirion;The Legendary">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Mi pintura y mi dibujo</a>, es el veh&iacute;culo real de mi aut&eacute;ntica personalidad es mi acento;mi esp&iacute;ritu,mi quinta esencia,es una decantaci&oacute;n de mi personalidad,sin duda alguna,&quot;por esto yo digo que;&quot;El Arte es la Piel del Alma&quot;.<br />Los Profesionales aconsejan una presentaci&oacute;n de la trayectoria art&iacute;stica o de la carrera, cosas pintorescas que interesen al gran p&uacute;blico y no una lista interminable de exposiciones en ciudades digamos &quot;dific&iacute;les de ubicar&quot;ya sabemos todos, que todos los artistas tienen mucho &eacute;xito, y no inventan sus exposiciones ni cuentan mentiras para impresionar a la gente y ganar prestigio,esos viejos trucos ya no impresionan a nadie.<br /><br /><br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; A mi juicio Diego Rivera,dijo muchas tonterias y dijo muchas cosas ciertas y profundas,como esta;&quot;Solo llegan a ser verdaderamente universales aquellos artistas que de tan nacionales,de tan oriundos de un lugar,llegan a ser parte integrante,plantas nativas del suelo que las produjo.Tan solo entonces,desde un lugar de la tierra,profundamente identificados con ella,la dominan y la poseen toda entera,entonces si en su redondez universal&quot;. Yo,<a href="http://dgo.awardspace.com" title="The Earth Christ">SOY NACIDO Y CRIADO EN DURANGO</a> ,ESTE ESTADO ESTA SITUADO AL NORTE DE LA REPUBLICA MEXICANA.&uml;&uml;yo en mi cuna,encontr&eacute; la hoja de ruta para toda mi vida&uml;&uml;decia,Goya.hoy vienen a mi mente sus palabras,cargadas(obviamente)de un profundo significado.yo pertenezco a una familia de terratenientes,due&ntilde;os de grandes bosques desde hace muchos a&ntilde;os,asi pues de la naturaleza me nutr&iacute;,considero a la madre naturaleza mi maestra,definitivamente.el &quot;don&quot; del dibujo, en mi es nato,(es decir la facultad de ver m&aacute;s profundamente)por esto siempre lo respeto,por ser en mi natural,(a las academias de arte nunca fu&iacute; a tomar clase, sino a platicar... con los compa&ntilde;eros)asi es, que hice de esta virtud,para mi grande virtud(para otros seguramente sera peque&ntilde;a)mi profesion mas intima y mas querida,pues debo decir que me dedico tambi&eacute;n a la lapidaci&oacute;n de piedras preciosas, andando por los montes me las encontre&acute;,y me gusto&acute;esto de los minerales. y <a href="http://albertothirion.blogspot.com" title="Al Thirion;As To Be Famous">la Gemolog&iacute;a</a>, la cual es una rama de la Mineralog&iacute;a,pero volviendo al arte y a mi vocaci&oacute;n,el dibujo para mi es muy importante,por que?pues por que el arte es el esp&iacute;ritu&acute;,el esp&iacute;ritu&acute;,de si mismo y el esp&iacute;ritu&acute;( estoy como Dal&iacute;,no me refiero a mi gusto por la publicidad sino a la ortograf&iacute;a , pues sabido es que la de &eacute;l era mucho peor que la mia)pero bueno ,decia que,) o la esencia de las cosas,as&iacute; pues, el dibujo es una forma de conocimiento de si mismo y de nuestro entorno, siendo asi la confesi&oacute;n mas profunda e &iacute;ntima y un medio de comuni&oacute;n con todos los hombres, y con todas las mujeres por supuesto...por el dibujo me conoc&iacute; a mi mismo,y esto no es poca cosa,por el dibujo tuvo conocimiento de la vida y de las cosas.&nbsp; Mi pintura desde 1974 se vende bien,ese a&ntilde;o estuve por primera vez en una galeria de cierto prestigio(en el mundo del arte mexicano)ahi estuve como artista exclusivo hasta que desapareci&oacute;, era propiedad de una familia de periodistas muy importantes de la Cd. de M&eacute;xico,la galeria se llamaba &uml;&uml;LAI&uml;&uml;(ya desaparecida).luego estuve en otras,ahora estoy en;&quot;LA GALERIA MAREN&quot;y,en &quot;LA GALERIA CORDOURIER&quot;que tambi&eacute;n son importantes, en la Cd.De M&eacute;xico.ahora,vendo&nbsp; por Internet, mi email es;albertothirion@hotmail.com/ahora bi&eacute;n yo,pienso que...usted lleg&oacute; hasta aqui por que esta buscando...buscando algo;Ruskin lo dijo bi&eacute;n;la misi&oacute;n del arte es; &quot;Embellecer el alma del pueblo&quot;,eso es lo que yo vendo, medicina para el alma...lo se por que asi me lo dijeron,mis compa&ntilde;eros artistas y mi t&iacute;o &quot;Palle&quot;,que era farmac&eacute;utico en Tijuana y San Diego,Ca.asi fu&eacute; como me descubrieron a mi mismo.<br />-----------------------------------------------------<br />(Estas lineas se publicaron en una Revista que cay&oacute; en mis manos en d&iacute;as pasados)<br /><a href="http://www.thiriondetejamen.blogspot.com" title="Al Thirion;The Legendary">Dos M&eacute;xicanos;Jose Luis Cuevas y Alberto Thirion,dos visiones opuestas de la realidad Mexicana</a>;del acento de M&eacute;xico;del m&aacute;rchamo de un pa&iacute;s,de una cultura,del sello de la patria...del arte del pa&iacute;s.<br />&iquest; quien tiene raz&oacute;n c&uacute;al vis&oacute;n es m&aacute;s profunda? <br />&iquest;Cu&aacute;l arte define y defiende a M&eacute;xico?<br />Dicho sea esto al margen de que cada uno de ellos sea o no fiel a si mismo,a su cuna y a su vis&oacute;n.<br />&iquest; Qu&eacute; no es el arte,el sello y firma de la patria ? <br />Ahora este asunto sobre Cuevas se public&oacute; en Google. Y pues s&iacute;, digo yo, en este momento Jos&eacute; Luis, es el pintor mas popular o famoso de M&eacute;xico y el representante de la pintura mexicana en el mundo &iquest;esto lo hace el abanderado de la pintura mexicana ante el mundo? si definitivamente, pero.... &iexcl;EL UNICO MOUSTRO ES EL!,mejor dicho &quot;El Monstruo y el Monumento&quot;como se titula si mal no recuerdo su &uacute;ltimo libro.<br />Ya que como sabemos,toda obra de arte es en &uacute;ltima instancia un autorretrato.<br />El periodismo cibern&eacute;tico y el publico en general,insisten en asociar mi obra a la de Jose Luis Cuevas...&iquest; ser&aacute; por que me llaman; &quot;El asesino del diablo&quot;?<br />Lo cierto es que casos y cosas as&iacute; como;lo que se a dado en llamar, &quot;Las Muertas de Ju&aacute;rez&quot;o el caso del pederasta,Jean Succar Kuri;ponen de manifiesto la vigencia indudablemente de la obra de Jos&eacute; Luis.<br />Pero sobre todo la necesidad de matar al Diablo de una vez por todas y desde este punto de vista mi obra no seria opuesta sino en caso dada complementaria de la obra del famoso Jos&eacute; Luis Cuevas.<br />Para terminar quisiera citar unas palabras de mi tocayo.Albert Einstein<br />&quot; La vida es peligrosa,no por los hombres que hacen el mal,sino por los que se sientan a ver lo que pasa&quot;<br />Lo que da valor al arte es el impulso que lo produce,ya que este es el contenido de la obra, si vemos el arte en su sentido social no es sino&nbsp; un alimento espiritual para el pueblo, as&iacute; vemos que hay arte que nutre,arte est&eacute;ril y arte t&oacute;xico que envenena y mata a los pueblos,desde luego el mercado del arte conciente de su papel solo nos da lo mejor, por eso la nuestra es una sociedad sana y esto todos lo podemos ver claramente,verdad?<br />------------------------------------------------------Dado que la miseria en el mundo es grande y los pobres de la tierra son muchos ( yo no soy rico,pero Dios me permiti&oacute; estudiar Gemolog&iacute;a,que es, lo digo para los que no lo sepan, el estudio de las piedras preciosas,as&iacute; mismo &Eacute;l, me permiti&oacute; encontrarlas en grandes cantidades)bueno el caso es que estamos donando para su venta grandes lotes de gemas muy raras y por lo mismo muy caras a instituciones internacionales de s&oacute;lido prestigio,al vender los lotes cedemos el 75% a la instituci&oacute;n altruista.<br />Esto lo comento aqu&iacute;,por que as&iacute; lo estoy haciendo en todos mis sitios web,ya que deseo que esto se difunda y llege la ayuda a toda esa gente que tanto lo necesita,yo como arista a carta cabal que soy, no necesito, a Dios gracias! de lujos y vanidaes,las pidras preciosas me interesan m&aacute;s por su belleza que por su valor,por lo dem&aacute;s disfruto veraderamente de las monta&ntilde;as del buscarlas y del encontrarlas. <br />------------------------------------------------------<br />Quiz&aacute; La sentencia de Buffon &quot;El estilo es el hombre&quot;,podria extenderse a &quot;El Mensaje es el Estilo&quot;.Como quiera que sea,Mi estilo es Rom&aacute;ntico o Cristiano, y no Surrealista como se a venido diciendo.Esto lo digo por que es importante ubicarse.<br />Desde hace mucho tiempo en &quot;Artmajeur&quot; un conocida galeria en linea,soy el artista m&aacute;s popular de M&eacute;xico en el mundo,lo digo por que me da mucho gusto,estar imponiendo en el gusto del publico la muerte del Diablo.<br />Esto no fu&eacute; f&aacute;cil,al principio,hace 20 a&ntilde;os, cuando comenc&eacute; con esta serie de fuerte contenido,me corrieron de las galerias.<br />Luego ya que pudieron digerir la obra,fueron a buscarme, pidiendome disculpas diciendo&quot;No te vallas,no nos dejes,aqu&iacute; estamos los mejores&quot;,algunos de estos compa&ntilde;eros artistas eran espiritualistas o espiritistas,no s&eacute; cual es el termino correcto.<br /><br />&nbsp;*Dado que coincido plenamente con el concepto de arte de;Juan Pablo II,pongo aqu&iacute; su carta,seguramente el dice las cosas mejor que yo,aqu&iacute; y ahora su voz es mi voz,por que todos los homres somos uno en Cristo.<br /><br /><br />CARTA DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II<br />A LOS ARTISTAS<br /><br />CIUDAD DEL VATICANO, 1999<br /><br />A los que con apasionada entrega<br />buscan nuevas &laquo;epifan&iacute;as&raquo; de la belleza<br />para ofrecerlas al mundo<br />a trav&eacute;s de la creaci&oacute;n art&iacute;stica.<br />&laquo;Dios vio cuanto hab&iacute;a hecho, y todo estaba muy bien&raquo; (Gn 1, 31)<br />El artista, imagen de Dios Creador<br /><br />&nbsp;<br /><br />&Iacute;NDICE<br /><br />1. El artista, imagen de Dios Creador<br /><br />2. La especial vocaci&oacute;n del artista<br /><br />3. La vocaci&oacute;n art&iacute;stica al servicio de la belleza<br /><br />4. El artista y el bien com&uacute;n<br /><br />5. El arte ante el misterio del Verbo encarnado<br /><br />6. Alianza fecunda entre Evangelio y arte<br /><br />7. Los principios<br /><br />8. La Edad Media<br /><br />9. Humanismo y Renacimiento<br /><br />10. Hacia un di&aacute;logo renovado<br /><br />11. En el esp&iacute;ritu del Concilio Vaticano II<br /><br />12. La Iglesia tiene necesidad del arte<br /><br />13. El arte, &iquest;tiene necesidad de la Iglesia?<br /><br />14. Llamada a los artistas<br /><br />15. Esp&iacute;ritu creador e inspiraci&oacute;n art&iacute;stica<br /><br />16. La &laquo;Belleza&raquo; que salva<br /><br />El artista, imagen de Dios Creador<br /><br />1. Nadie mejor que vosotros, artistas, genia les constructores de belleza, puede intuir algo del pathos con el que Dios, en el alba de la creaci&oacute;n, contempl&oacute; la obra de sus manos. Un eco de aquel sentimiento se ha reflejado infinitas veces en la mirada con que vosotros, al igual que los artistas de todos los tiempos, atra&iacute;dos por el asombro del ancestral poder de los sonidos y de las palabras, de los colores y de las formas, hab&eacute;is admirado la obra de vuestra inspiraci&oacute;n, descubriendo en ella como la resonancia de aquel misterio de la creaci&oacute;n a la que Dios, &uacute;nico creador de todas las cosas, ha querido en cierto modo asociaros.<br /><br />Por esto me ha parecido que no hay palabras m&aacute;s apropiadas que las del G&eacute;nesis para comenzar esta Carta dirigida a vosotros, a quienes me siento unido por experiencias que se remontan muy atr&aacute;s en el tiempo y han marcado de modo indeleble mi vida. Con este texto quiero situarme en el camino del fecundo di&aacute;logo de la Iglesia con los artistas que en dos mil a&ntilde;os de historia no se ha interrumpido nunca, y que se presenta tambi&eacute;n rico de perspectivas de futuro en el umbral del tercer milenio.<br /><br />En realidad, se trata de un di&aacute;logo no solamente motivado por circunstancias hist&oacute;ricas o por razones funcionales, sino basado en la esencia misma tanto de la experiencia religiosa como de la creaci&oacute;n art&iacute;stica. La p&aacute;gina inicial de la Biblia nos presenta a Dios casi como el modelo ejemplar de cada persona que produce una obra: en el hombre art&iacute;fice se refleja su imagen de Creador. Esta relaci&oacute;n se pone en evidencia en la lengua polaca, gracias al parecido en el l&eacute;xico entre las palabras stw&oacute;eca (creador) y tw&oacute;rcam (art&iacute;fice).<br /><br />&iquest;Cu&aacute;l es la diferencia entre &laquo;creador&raquo; y &laquo;art&iacute;fice&raquo;?<a href="http://www.athirion.blogspot.com" title="Al Thirion;El Artista M&aacute;s Caro del Mundo"> El que crea da el ser mismo,</a> saca alguna cosa de la nada &mdash;ex nihilo sui et subiecti, se dice en lat&iacute;n&mdash; y esto, en sentido estricto, es el modo de proceder exclusivo del Omnipotente. El art&iacute;fice, por el contrario, utiliza algo ya existente, d&aacute;ndole forma y significado. Este modo de actuar es propio del hombre en cuanto imagen de Dios. En efecto, despu&eacute;s de haber dicho que Dios cre&oacute; el hombre y la mujer &laquo;a imagen suya&raquo; (cf. Gn 1, 27), la Biblia a&ntilde;ade que les confi&oacute; la tarea de dominar la tierra (cf. Gn 1, 28). Fue en el &uacute;ltimo d&iacute;a de la creaci&oacute;n (cf. Gn 1, 28-31). En los d&iacute;as precedentes, como marcando el ritmo de la evoluci&oacute;n c&oacute;smica, el Se&ntilde;or hab&iacute;a creado el universo. Al final cre&oacute; al hombre, el fruto m&aacute;s noble de su proyecto, al cual someti&oacute; el mundo visible como un inmenso campo donde expresar su capacidad creadora.<br /><br /><a href="http://dgo.awardspace.com" title="The Earth Cristh">As&iacute; pues, Dios ha llamado al hombre a la existencia, transmiti&eacute;ndole la tarea de ser art&iacute;fice</a>. En la &laquo;creaci&oacute;n art&iacute;stica&raquo; el hombre se revela m&aacute;s que nunca &laquo;imagen de Dios&raquo; y lleva a cabo esta tarea ante todo plasmando la estupenda &laquo; materia &raquo; de la propia humanidad y, despu&eacute;s, ejerciendo un dominio creativo sobre el universo que le rodea. El Artista divino, con admirable condescendencia, trasmite al artista humano un destello de su sabidur&iacute;a trascendente, llam&aacute;ndolo a compartir su potencia creadora. Obviamente, es una participaci&oacute;n que deja intacta la distancia infinita entre el Creador y la criatura, como se&ntilde;alaba el Cardenal Nicol&aacute;s de Cusa: &laquo;El arte creador, que el alma tiene la suerte de alojar, no se identifica con aquel arte por esencia que es Dios, sino que es solamente una comunicaci&oacute;n y una participaci&oacute;n del mismo&raquo;.1<br /><br />Por esto el artista, cuanto m&aacute;s consciente es de su &laquo;don&raquo;, tanto m&aacute;s se siente movido a mirar hacia s&iacute; mismo y hacia toda la creaci&oacute;n con ojos capaces de contemplar y de agradecer, elevando a Dios su himno de alabanza. S&oacute;lo as&iacute; puede comprenderse a fondo a s&iacute; mismo, su propia vocaci&oacute;n y misi&oacute;n.<br /><br />&nbsp;<br /><br />La especial vocaci&oacute;n del artista<br /><br />2. No todos est&aacute;n llamados a ser artistas en el sentido espec&iacute;fico de la palabra. Sin embargo, seg&uacute;n la expresi&oacute;n del G&eacute;nesis, a cada hombre se le conf&iacute;a la tarea de ser art&iacute;fice de la propia vida; en cierto modo, debe hacer de ella una obra de arte, una obra maestra.<br /><br />Es importante entender la distinci&oacute;n, pero tambi&eacute;n la conexi&oacute;n, entre estas dos facetas de la actividad humana. La distinci&oacute;n es evidente. En efecto, una cosa es la disposici&oacute;n por la cual el ser humano es autor de sus propios actos y responsable de su valor moral, y otra la disposici&oacute;n por la cual es artista y sabe actuar seg&uacute;n las exigencias del arte, acogiendo con fidelidad sus dict&aacute;menes espec&iacute;ficos.2 Por eso el artista es capaz de producir objetos, pero esto, de por s&iacute;, nada dice a&uacute;n de sus disposiciones morales. En efecto, en este caso, no se trata de realizarse uno mismo, de formar la propia personalidad, sino solamente de poner en acto las capacidades operativas, dando forma est&eacute;tica a las ideas concebidas en la mente.<br /><br />Pero si la distinci&oacute;n es fundamental, no lo es menos la conexi&oacute;n entre estas dos disposiciones, la moral y la art&iacute;stica. &Eacute;stas se condicionan profundamente de modo rec&iacute;proco. En efecto, al modelar una obra el artista se expresa a s&iacute; mismo hasta el punto de que su producci&oacute;n es un reflejo singular de su mismo ser, de lo que &eacute;l es y de c&oacute;mo es. Esto se confirma en la historia de la humanidad, pues el artista, cuando realiza una obra maestra, no s&oacute;lo da vida a su obra, sino que por medio de ella, en cierto modo, descubre tambi&eacute;n su propia personalidad. En el arte encuentra una dimensi&oacute;n nueva y un canal extraordinario de expresi&oacute;n para su crecimiento espiritual. Por medio de las obras realizadas, el artista habla y se comunica con los otros. La historia del arte, por ello, no es s&oacute;lo historia de las obras, sino tambi&eacute;n de los hombres. Las obras de arte hablan de sus autores, introducen en el conocimiento de su intimidad y revelan la original contribuci&oacute;n que ofrecen a la historia de la cultura.<br /><br />&nbsp;<br /><br /><a href="http://athirion.blogspot.com" title="Al Thirion;El M&aacute;s Caro">La vocaci&oacute;n art&iacute;stica al servicio de la belleza<br /></a><br />3. Escribe un conocido poeta polaco, Cyprian Norwid: &laquo;La belleza sirve para entusiasmar en el trabajo, el trabajo para resurgir&raquo;.3<br /><br />El tema de la belleza es propio de una reflexi&oacute;n sobre el arte. Ya se ha visto cuando he recordado la mirada complacida de Dios ante la creaci&oacute;n. Al notar que lo que hab&iacute;a creado era bueno, Dios vio tambi&eacute;n que era bello.4 La relaci&oacute;n entre bueno y bello suscita sugestivas reflexiones. La belleza es en un cierto sentido la expresi&oacute;n visible del bien, as&iacute; como el bien es la condici&oacute;n metaf&iacute;sica de la belleza. Lo hab&iacute;an comprendido acertadamente los griegos que, uniendo los dos conceptos, acu&ntilde;aron una palabra que comprende a ambos: &laquo;kalokagathia&raquo;, es decir &laquo;belleza-bondad&raquo;. A este respecto escribe Plat&oacute;n: &laquo;La potencia del Bien se ha refugiado en la naturaleza de lo Bello&raquo;.5<br /><br />El modo en que el hombre establece la propia relaci&oacute;n con el ser, con la verdad y con el bien, es viviendo y trabajando. El artista vive una relaci&oacute;n peculiar con la belleza. En un sentido muy real puede decirse que la belleza es la vocaci&oacute;n a la que el Creador le llama con el don del &laquo;talento art&iacute;stico&raquo;. Y, ciertamente, tambi&eacute;n &eacute;ste es un talento que hay que desarrollar seg&uacute;n la l&oacute;gica de la par&aacute;bola evang&eacute;lica de los talentos (cf. Mt 25, 14-30).<br /><br />Entramos aqu&iacute; en un punto esencial. Quien percibe en s&iacute; mismo esta especie de destello divino que es la vocaci&oacute;n art&iacute;stica &mdash;de poeta, escritor, pintor, escultor, arquitecto, m&uacute;sico, actor, etc.&mdash; advierte al mismo tiempo la obligaci&oacute;n de no malgastar ese talento, sino de desarrollarlo para ponerlo al servicio del pr&oacute;jimo y de toda la humanidad.<br /><br />&nbsp;<br /><br />El artista y el bien com&uacute;n<br /><br />4. La sociedad, en efecto, tiene necesidad de artistas, del mismo modo que tiene necesidad de cient&iacute;ficos, t&eacute;cnicos, trabajadores, profesionales, as&iacute; como de testigos de la fe, maestros, padres y madres, que garanticen el crecimiento de la persona y el desarrollo de la comunidad por medio de ese arte eminente que es el &laquo; arte de educar &raquo;. En el amplio panorama cultural de cada naci&oacute;n, los artistas tienen su propio lugar. Precisamente porque obedecen a su inspiraci&oacute;n en la realizaci&oacute;n de obras verdaderamente v&aacute;lidas y bellas, non s&oacute;lo enriquecen el patrimonio cultural de cada naci&oacute;n y de toda la humanidad, sino que prestan un servicio social cualificado en beneficio del bien com&uacute;n.<br /><br />La diferente vocaci&oacute;n de cada artista, a la vez que determina el &aacute;mbito de su servicio, indica las tareas que debe asumir, el duro trabajo al que debe someterse y la responsabilidad que debe afrontar. Un artista consciente de todo ello sabe tambi&eacute;n que ha de trabajar sin dejarse llevar por la b&uacute;squeda de la gloria banal o la avidez de una f&aacute;cil popularidad, y menos a&uacute;n por la ambici&oacute;n de posibles ganancias personales. Existe, pues, una &eacute;tica, o m&aacute;s bien una &laquo;espiritualidad&raquo; del servicio art&iacute;stico que de un modo propio contribuye a la vida y al renacimiento de un pueblo. Precisamente a esto parece querer aludir Cyprian Norwid cuando afirma: &laquo;La belleza sirve para entusiasmar en el trabajo, el trabajo para resurgir&raquo;.<br /><br />&nbsp;<br /><br />El arte ante el misterio del Verbo encarnado<br /><br />5. La ley del Antiguo Testamento presenta una prohibici&oacute;n expl&iacute;cita de representar a Dios invisible e inexpresable con la ayuda de una &laquo;imagen esculpida o de metal fundido&raquo; (Dt 27, 25), porque Dios transciende toda representaci&oacute;n material: &laquo;Yo soy el que soy&raquo; (Ex 3, 14). Sin embargo, en el misterio de la Encarnaci&oacute;n el Hijo de Dios en persona se ha hecho visible: &laquo;Al llegar la plenitud de los tiempos, Dios envi&oacute; a su Hijo, nacido de mujer&raquo; (Ga 4, 4). Dios se hizo hombre en Jesucristo, el cual ha pasado a ser as&iacute; &laquo;el punto de referencia para comprender el enigma de la existencia humana, del mundo creado y de Dios mismo&raquo;.6<br /><br />Esta manifestaci&oacute;n fundamental del &laquo;Dios-Misterio&raquo; aparece como animaci&oacute;n y desaf&iacute;o para los cristianos, incluso en el plano de la creaci&oacute;n art&iacute;stica. De ello se deriva un desarrollo de la belleza que ha encontrado su savia precisamente en el misterio de la Encarnaci&oacute;n. En efecto, el Hijo de Dios, al hacerse hombre, ha introducido en la historia de la humanidad toda la riqueza evang&eacute;lica de la verdad y del bien, y con ella ha manifestado tambi&eacute;n una nueva dimensi&oacute;n de la belleza, de la cual el mensaje evang&eacute;lico est&aacute; repleto.<br /><br />La Sagrada Escritura se ha convertido as&iacute; en una especie de &laquo;inmenso vocabulario&raquo; (P. Claudel) y de &laquo;Atlas iconogr&aacute;fico&raquo; (M. Chagall) del que se han nutrido la cultura y el arte cristianos. El mismo Antiguo Testamento, interpretado a la luz del Nuevo, ha dado lugar a inagotables filones de inspiraci&oacute;n. A partir de las narraciones de la creaci&oacute;n, del pecado, del diluvio, del ciclo de los Patriarcas, de los acontecimientos del &eacute;xodo, hasta tantos otros episodios y personajes de la historia de la salvaci&oacute;n, el texto b&iacute;blico ha inspirado la imaginaci&oacute;n de pintores, poetas, m&uacute;sicos, autores de teatro y de cine. Una figura como la de Job, por citar s&oacute;lo un ejemplo, con su desgarradora y siempre actual problem&aacute;tica del dolor, contin&uacute;a suscitando el inter&eacute;s filos&oacute;fico, literario y art&iacute;stico. Y &iquest;qu&eacute; decir del Nuevo Testamento? Desde la Navidad al G&oacute;lgota, desde la Transfiguraci&oacute;n a la Resurrecci&oacute;n, desde los milagros a las ense&ntilde;anzas de Cristo, llegando hasta los acontecimientos narrados en los Hechos de los Ap&oacute;stoles o los descritos por el Apocalipsis en clave escatol&oacute;gica, la palabra b&iacute;blica se ha hecho innumerables veces imagen, m&uacute;sica o poes&iacute;a, evocando con el lenguaje del arte el misterio del &laquo;Verbo hecho carne&raquo;.<br /><br />Todo ello constituye un vasto cap&iacute;tulo de fe y belleza en la historia de la cultura, del que se han beneficiado especialmente los creyentes en su experiencia de oraci&oacute;n y de vida. Para muchos de ellos, en &eacute;pocas de escasa alfabetizaci&oacute;n, las expresiones figurativas de la Biblia representaron incluso una concreta mediaci&oacute;n catequ&eacute;tica.7 Pero para todos, creyentes o no, las obras inspiradas en la Escritura son un reflejo del misterio insondable que rodea y est&aacute; presente en el mundo.<br /><br />&nbsp;<br /><br /><a href="http://thiriondetejamen.blogspot.com" title="Al Thirion;The Legendary">Alianza fecunda entre Evangelio y arte</a><br /><br />6. La aut&eacute;ntica intuici&oacute;n art&iacute;stica va m&aacute;s all&aacute; de lo que perciben los sentidos y, penetrando la realidad, intenta interpretar su misterio escondido. Dicha intuici&oacute;n brota de lo m&aacute;s &iacute;ntimo del alma humana, all&iacute; donde la aspiraci&oacute;n a dar sentido a la propia vida se ve acompa&ntilde;ada por la percepci&oacute;n fugaz de la belleza y de la unidad misteriosa de las cosas. Todos los artistas tienen en com&uacute;n la experiencia de la distancia insondable que existe entre la obra de sus manos, por lograda que sea, y la perfecci&oacute;n fulgurante de la belleza percibida en el fervor del momento creativo: lo que logran expresar en lo que pintan, esculpen o crean es s&oacute;lo un tenue reflejo del esplendor que durante unos instantes ha brillado ante los ojos de su esp&iacute;ritu.<br /><br />El creyente no se maravilla de esto: sabe que por un momento se ha asomado al abismo de luz que tiene su fuente originaria en Dios. &iquest;Acaso debe sorprenderse de que el esp&iacute;ritu quede como abrumado hasta el punto de no poder expresarse sino con balbuceos? El verdadero artista est&aacute; dispuesto a reconocer su limitaci&oacute;n y hacer suyas las palabras del ap&oacute;stol Pablo, seg&uacute;n el cual &laquo;Dios no habita en santuarios fabricados por manos humanas&raquo;, de modo que &laquo;no debemos pensar que la divinidad sea algo semejante al oro, la plata o la piedra, modelados por el arte y el ingenio humano&raquo; (Hch 17, 24.29). Si ya la realidad &iacute;ntima de las cosas est&aacute; siempre &laquo;m&aacute;s all&aacute;&raquo; de las capacidades de penetraci&oacute;n humana, &iexcl;cu&aacute;nto m&aacute;s Dios en la profundidad de su insondable misterio!<br /><br />El conocimiento de la fe es de otra naturaleza. Supone un encuentro personal con Dios en Jesucristo. Este conocimiento, sin embargo, puede tambi&eacute;n enriquecerse a trav&eacute;s de la intuici&oacute;n art&iacute;stica. Un modelo elocuente de contemplaci&oacute;n est&eacute;tica que se sublima en la fe son, por ejemplo, las obras del Beato Ang&eacute;lico. A este respecto, es muy significativa la lauda ext&aacute;tica que San Francisco de As&iacute;s repite dos veces en la chartula compuesta despu&eacute;s de haber recibido en el monte Verna los estigmas de Cristo: &laquo;&iexcl;T&uacute; eres belleza... T&uacute; eres belleza!&raquo;.8 San Buenaventura comenta: &laquo;Contemplaba en las cosas bellas al Bell&iacute;simo y, siguiendo las huellas impresas en las criaturas, segu&iacute;a a todas partes al Amado&raquo;.9<br /><br />Una sensibilidad semejante se encuentra en la espiritualidad oriental, donde Cristo es calificado como &laquo;el Bell&iacute;simo, de belleza superior a todos los mortales&raquo;.10 Macario el Grande comenta del siguiente modo la belleza transfigurante y liberadora del Resucitado: &laquo;El alma que ha sido plenamente iluminada por la belleza indecible de la gloria luminosa del rostro de Cristo, est&aacute; llena del Esp&iacute;ritu Santo... es toda ojo, toda luz, toda rostro&raquo;.11<br /><br />Toda forma aut&eacute;ntica de arte es, a su modo, una v&iacute;a de acceso a la realidad m&aacute;s profunda del hombre y del mundo. Por ello, constituye un acercamiento muy v&aacute;lido al horizonte de la fe, donde la vicisitud humana encuentra su interpretaci&oacute;n completa. Este es el motivo por el que la plenitud evang&eacute;lica de la verdad suscit&oacute; desde el principio el inter&eacute;s de los artistas, particularmente sensibles a todas las manifestaciones de la &iacute;ntima belleza de la realidad.<br /><br />&nbsp;<br /><br />Los principios<br /><br />7. El arte que el cristianismo encontr&oacute; en sus comienzos era el fruto maduro del mundo cl&aacute;sico, manifestaba sus c&aacute;nones est&eacute;ticos y, al mismo tiempo, transmit&iacute;a sus valores. La fe impon&iacute;a a los cristianos, tanto en el campo de la vida y del pensamiento como en el del arte, un discernimiento que no permit&iacute;a una recepci&oacute;n autom&aacute;tica de este patrimonio. As&iacute;, el arte de inspiraci&oacute;n cristiana comenz&oacute; de forma silenciosa, estrechamente vinculado a la necesidad de los creyentes de buscar signos con los que expresar, bas&aacute;ndose en la Escritura, los misterios de la fe y de disponer al mismo tiempo de un &laquo;c&oacute;digo simb&oacute;lico&raquo;, gracias al cual poder reconocerse e identificarse, especialmente en los tiempos dif&iacute;ciles de persecuci&oacute;n. &iquest;Qui&eacute;n no recuerda aquellos s&iacute;mbolos que fueron tambi&eacute;n los primeros inicios de un arte pict&oacute;rico o pl&aacute;stico? El pez, los panes o el pastor evocaban el misterio, llegando a ser, casi insensiblemente, los esbozos de un nuevo arte.<br /><br />Cuando, con el edicto de Constantino, se permiti&oacute; a los cristianos expresarse con plena libertad, el arte se convirti&oacute; en un cauce privilegiado de manifestaci&oacute;n de la fe. Comenzaron a aparecer majestuosas bas&iacute;licas, en las que se asum&iacute;an los c&aacute;nones arquitect&oacute;nicos del antiguo paganismo, pleg&aacute;ndolos a su vez a las exigencias del nuevo culto. &iquest;C&oacute;mo no recordar, al menos, las antiguas Bas&iacute;licas de San Pedro y de San Juan de Letr&aacute;n, construidas por cuenta del mismo Constantino, o ese esplendor del arte bizantino, la Haghia Sophia de Constantinopla, querida por Justiniano?<br /><br /><a href="http://albertothirion.blogspot.com" title="Al Thirion;As To Be Famous">Mientras la arquitectura dise&ntilde;aba el espacio sagrado</a>, la necesidad de contemplar el misterio y de proponerlo de forma inmediata a los sencillos suscit&oacute; progresivamente las primeras manifestaciones de la pintura y la escultura. Surg&iacute;an al mismo tiempo los rudimentos de un arte de la palabra y del sonido. Y, mientras Agust&iacute;n inclu&iacute;a entre los numerosos temas de su producci&oacute;n un De musica, Hilario, Ambrosio, Prudencio, Efr&eacute;n el Sirio, Gregorio Nacianceo y Paulino de Nola, por citar s&oacute;lo algunos nombres, se hac&iacute;an promotores de una poes&iacute;a cristiana, que con frecuencia alcanzaba un alto valor no s&oacute;lo teol&oacute;gico, sino tambi&eacute;n literario. Su programa po&eacute;tico valoraba las formas heredadas de los cl&aacute;sicos, pero se inspiraba en la savia pura del Evangelio, como sentenciaba con acierto el santo poeta de Nola: &laquo;Nuestro &uacute;nico arte es la fe y Cristo nuestro canto&raquo;.12 Por su parte, Gregorio Magno, con la compilaci&oacute;n del Antiphonarium, pon&iacute;a poco despu&eacute;s las bases para el desarrollo org&aacute;nico de una m&uacute;sica sagrada tan original que de &eacute;l ha tomado su nombre. Con sus inspiradas modulaciones el Canto gregoriano se convertir&aacute; con los siglos en la expresi&oacute;n mel&oacute;dica caracter&iacute;stica de la fe de la Iglesia en la celebraci&oacute;n lit&uacute;rgica de los sagrados misterios. Lo &laquo;bello&raquo; se conjugaba as&iacute; con lo &laquo;verdadero&raquo;, para que tambi&eacute;n a trav&eacute;s de las v&iacute;as del arte los &aacute;nimos fueran llevados de lo sensible a lo eterno.<br /><br />En este itinerario no faltaron momentos dif&iacute;ciles. Precisamente la antig&uuml;edad conoci&oacute; una &aacute;spera controversia sobre la representaci&oacute;n del misterio cristiano, que ha pasado a la historia con el nombre de &laquo;lucha iconoclasta&raquo;. Las im&aacute;genes sagradas, muy difundidas en la devoci&oacute;n del pueblo de Dios, fueron objeto de una violenta contestaci&oacute;n. El Concilio celebrado en Nicea el a&ntilde;o 787, que estableci&oacute; la licitud de las im&aacute;genes y de su culto, fue un acontecimiento hist&oacute;rico no s&oacute;lo para la fe, sino tambi&eacute;n para la cultura misma. El argumento decisivo que invocaron los Obispos para dirimir la discusi&oacute;n fue el misterio de la Encarnaci&oacute;n: si el Hijo de Dios ha entrado en el mundo de las realidades visibles, tendiendo un puente con su humanidad entre lo visible y lo invisible, de forma an&aacute;loga se puede pensar que una representaci&oacute;n del misterio puede ser usada, en la l&oacute;gica del signo, como evocaci&oacute;n sensible del misterio. El icono no se venera por s&iacute; mismo, sino que lleva al sujeto representado.13<br /><br />&nbsp;<br /><br />La Edad Media<br /><br />8. Los siglos posteriores fueron testigos de un gran desarrollo del arte cristiano. En Oriente continu&oacute; floreciendo el arte de los iconos, vinculado a significativos c&aacute;nones teol&oacute;gicos y est&eacute;ticos y apoyado en la convicci&oacute;n de que, en cierto sentido, el icono es un sacramento. En efecto, de forma an&aacute;loga a lo que sucede en los sacramentos, hace presente el misterio de la Encarnaci&oacute;n en uno u otro de sus aspectos. Precisamente por esto la belleza del icono puede ser admirada sobre todo dentro de un templo con l&aacute;mparas que arden, produciendo infinitos reflejos de luz en la penumbra. Escribe al respecto Pavel Florenskij: &laquo;El oro, b&aacute;rbaro, pesado y f&uacute;til a la luz difusa del d&iacute;a, se reaviva a la luz temblorosa de una l&aacute;mpara o de una vela, pues resplandece en mir&iacute;adas de centellas, haciendo presentir otras luces no terrestres que llenan el espacio celeste&raquo;.14<br /><br />En Occidente los puntos de vista de los que parten los artistas son muy diversos, dependiendo en parte de las convicciones de fondo propias del ambiente cultural de su tiempo. El patrimonio art&iacute;stico que se ha ido formando a lo largo de los siglos cuenta con innumerables obras sagradas de gran inspiraci&oacute;n, que provocan una profunda admiraci&oacute;n a&uacute;n en el observador de hoy. Se aprecia, en primer lugar, en las grandes construcciones para el culto, donde la funcionalidad se conjuga siempre con la fantas&iacute;a, la cual se deja inspirar por el sentido de la belleza y por la intuici&oacute;n del misterio. De aqu&iacute; nacen los estilos tan conocidos en la historia del arte. La fuerza y la sencillez del rom&aacute;nico, expresada en las catedrales o en los monasterios, se va desarrollando gradualmente en la esbeltez y el esplendor del g&oacute;tico. En estas formas, no se aprecia &uacute;nicamente el genio de un artista, sino el alma de un pueblo. En el juego de luces y sombras, en las formas a veces robustas y a veces estilizadas, intervienen consideraciones de t&eacute;cnica estructural, pero tambi&eacute;n las tensiones caracter&iacute;sticas de la experiencia de Dios, misterio &laquo;tremendo&raquo; y &laquo;fascinante&raquo;. &iquest;C&oacute;mo sintetizar en pocas palabras, y para las diversas expresiones del arte, el poder creativo de los largos siglos del medievo cristiano? Una entera cultura, aunque siempre con las limitaciones propias de todo lo humano, se impregn&oacute; del Evangelio y, cuando el pensamiento teol&oacute;gico produc&iacute;a la Summa de Santo Tom&aacute;s, el arte de las iglesias doblegaba la materia a la adoraci&oacute;n del misterio, a la vez que un gran poeta como Dante Alighieri pod&iacute;a componer &laquo;el poema sacro, en el que han dejado su huella el cielo y la tierra&raquo;,15 como &eacute;l mismo llamaba la Divina Comedia.<br /><br />&nbsp;<br /><br />Humanismo y Renacimiento<br /><br />9. El f&eacute;rtil ambiente cultural en el que surge el extraordinario florecimiento art&iacute;stico del Humanismo y del Renacimiento, tiene repercusiones significativas tambi&eacute;n en el modo en que los artistas de este per&iacute;odo abordan el tema religioso. Naturalmente, al menos en aqu&eacute;llos m&aacute;s importantes, las inspiraciones son tan variadas como sus estilos. No es mi intenci&oacute;n, sin embargo, recordar cosas que vosotros, artistas, sab&eacute;is de sobra. Al escribiros desde este Palacio Apost&oacute;lico, que es tambi&eacute;n como un tesoro de obras maestras acaso &uacute;nico en el mundo, quisiera m&aacute;s bien hacerme voz de los grandes artistas que prodigaron aqu&iacute; las riquezas de su ingenio, impregnado con frecuencia de gran hondura espiritual. Desde aqu&iacute; habla Miguel &Aacute;ngel, que en la Capilla Sixtina, desde la Creaci&oacute;n al Juicio Universal, ha recogido en cierto modo el drama y el misterio del mundo, dando rostro a Dios Padre, a Cristo juez y al hombre en su fatigoso camino desde los or&iacute;genes hasta el final de la historia. Desde aqu&iacute; habla el genio delicado y profundo de Rafael, mostrando en la variedad de sus pinturas, y especialmente en la &laquo; Disputa &raquo; del Apartamento de la Signatura, el misterio de la revelaci&oacute;n del Dios Trinitario, que en la Eucarist&iacute;a se hace compa&ntilde;&iacute;a del hombre y proyecta luz sobre las preguntas y las expectativas de la inteligencia humana. Desde aqu&iacute;, desde la majestuosa Bas&iacute;lica dedicada al Pr&iacute;ncipe de los Ap&oacute;stoles, desde la columnata que arranca de sus puertas como dos brazos abiertos para acoger a la humanidad, siguen hablando a&uacute;n Bramante, Bernini, Borromini o Maderno, por citar s&oacute;lo los m&aacute;s grandes, ofreciendo pl&aacute;sticamente el sentido del misterio que hace de la Iglesia una comunidad universal, hospitalaria, madre y compa&ntilde;era de viaje de cada hombre en la b&uacute;squeda de Dios.<br /><br />El arte sagrado ha encontrado en este extraordinario complejo una expresi&oacute;n de excepcional fuerza, alcanzando niveles de imperecedero valor est&eacute;tico y religioso a la vez. Sea bajo el impulso del Humanismo y del Renacimiento, sea por influjo de las sucesivas tendencias de la cultura y de la ciencia, su caracter&iacute;stica m&aacute;s destacada es el creciente inter&eacute;s por el hombre, el mundo y la realidad de la historia. Este inter&eacute;s, por s&iacute; mismo, en modo alguno supone un peligro para la fe cristiana, centrada en el misterio de la Encarnaci&oacute;n y, por consiguiente, en la valoraci&oacute;n del hombre por parte de Dios. Lo demuestran precisamente los grandes artistas apenas mencionados. Baste pensar en el modo en que Miguel &Aacute;ngel expresa, en sus pinturas y esculturas, la belleza del cuerpo humano.16<br /><br />Por lo dem&aacute;s, en el nuevo ambiente de los &uacute;ltimos siglos, donde parece que parte de la sociedad se ha hecho indiferente a la fe, tampoco el arte religioso ha interrumpido su camino. La constataci&oacute;n se ampl&iacute;a si, de las artes figurativas, pasamos a considerar el gran desarrollo que tambi&eacute;n en este per&iacute;odo de tiempo ha tenido la m&uacute;sica sagrada, compuesta para las celebraciones lit&uacute;rgicas o vinculada al menos a temas religiosos. Adem&aacute;s de tantos artistas que se han dedicado preferentemente a ella &mdash;c&oacute;mo no recordar a Pier Luigi da Palestrina, a Orlando di Lasso y Tom&aacute;s Luis de Victoria&mdash;, es bien sabido que muchos grandes compositores &mdash;desde H&auml;ndel a Bach, desde Mozart a Schubert, desde Beethoven a Berlioz, desde Liszt a Verdi&mdash; nos han dejado asimismo obras de gran inspiraci&oacute;n en este campo.<br /><br />&nbsp;<br /><br />Hacia un di&aacute;logo renovado<br /><br />10. Es cierto, sin embargo, que en la edad moderna, junto a este humanismo cristiano que ha seguido produciendo significativas obras de cultura y arte, se ha ido tambi&eacute;n afirmando progresivamente una forma de humanismo caracterizado por la ausencia de Dios y con frecuencia por la oposici&oacute;n a &Eacute;l. Este clima ha llevado a veces a una cierta separaci&oacute;n entre el mundo del arte y el de la fe, al menos en el sentido de un menor inter&eacute;s en muchos artistas por los temas religiosos.<br /><br />Vosotros sab&eacute;is que, a pesar de ello, la Iglesia ha seguido alimentando un gran aprecio por el valor del arte como tal. En efecto, el arte, incluso m&aacute;s all&aacute; de sus expresiones m&aacute;s t&iacute;picamente religiosas, cuando es aut&eacute;ntico, tiene una &iacute;ntima afinidad con el mundo de la fe, de modo que, hasta en las condiciones de mayor desapego de la cultura respecto a la Iglesia, precisamente el arte contin&uacute;a siendo una especie de puente tendido hacia la experiencia religiosa. En cuanto b&uacute;squeda de la belleza, fruto de una imaginaci&oacute;n que va m&aacute;s all&aacute; de lo cotidiano, es por su naturaleza una especie de llamada al Misterio. Incluso cuando escudri&ntilde;a las profundidades m&aacute;s oscuras del alma o los aspectos m&aacute;s desconcertantes del mal, el artista se hace de alg&uacute;n modo voz de la expectativa universal de redenci&oacute;n.<br /><br />Se comprende as&iacute; el especial inter&eacute;s de la Iglesia por el di&aacute;logo con el arte y su deseo de que en nuestro tiempo se realice una nueva alianza con los artistas, como auspiciaba mi venerado predecesor Pablo VI en su vibrante discurso dirigido a los artistas durante el singular encuentro en la Capilla Sixtina el 7 de mayo de 1964.17 La Iglesia espera que de esta colaboraci&oacute;n surja una renovada &laquo;epifan&iacute;a&raquo; de belleza para nuestro tiempo, as&iacute; como respuestas adecuadas a las exigencias propias de la comunidad cristiana.<br /><br />&nbsp;<br /><br />En el esp&iacute;ritu del Concilio Vaticano II<br /><br />11. El Concilio Vaticano II ha puesto las bases de una renovada relaci&oacute;n entre la Iglesia y la cultura, que tiene inmediatas repercusiones tambi&eacute;n en el mundo del arte. Es una relaci&oacute;n que se presenta bajo el signo de la amistad, de la apertura y del di&aacute;logo. En la Constituci&oacute;n pastoral Gaudium et Spes, los Padres conciliares subrayaron la &laquo;gran importancia&raquo; de la literatura y las artes en la vida del hombre: &laquo;Tambi&eacute;n la literatura y el arte tienen gran importancia para la vida de la Iglesia, ya que pretenden estudiar la &iacute;ndole propia del hombre, sus problemas y su experiencia en el esfuerzo por conocerse mejor y perfeccionarse a s&iacute; mismo y al mundo; se afanan por descubrir su situaci&oacute;n en la historia y en el universo, por iluminar las miserias y los gozos, las necesidades y las capacidades de los hombres, y por dise&ntilde;ar un mejor destino para el hombre&raquo;.18<br /><br />Sobre esta base, al concluir el Concilio, los Padres dirigieron un saludo y una llamada a los artistas: &laquo;Este mundo en que vivimos &mdash;dec&iacute;an&mdash; tiene necesidad de la belleza para no caer en la desesperanza. La belleza, como la verdad, pone alegr&iacute;a en el coraz&oacute;n de los hombres; es el fruto precioso que resiste a la usura del tiempo, que une a las generaciones y las hace comunicarse en la admiraci&oacute;n&raquo;.19 Precisamente en este esp&iacute;ritu de estima profunda por la belleza, la Constituci&oacute;n Sacrosanctum Concilium sobre la Sagrada Liturgia hab&iacute;a recordado la hist&oacute;rica amistad de la Iglesia con el arte y, hablando m&aacute;s espec&iacute;ficamente del arte sacro, &laquo; cumbre &raquo; del arte religioso, no dud&oacute; en considerar &laquo; noble ministerio &raquo; a la actividad de los artistas cuando sus obras son capaces de reflejar de alg&uacute;n modo la infinita belleza de Dios y de dirigir el pensamiento de los hombres hacia &Eacute;l.20 Tambi&eacute;n por su aportaci&oacute;n &laquo;se manifiesta mejor el conocimiento de Dios&raquo; y &laquo;la predicaci&oacute;n evang&eacute;lica se hace m&aacute;s transparente a la inteligencia humana&raquo;.21 A la luz de esto, no debe sorprender la afirmaci&oacute;n del P. Marie Dominique Chenu, seg&uacute;n la cual el historiador de la teolog&iacute;a har&iacute;a un trabajo incompleto si no reservara la debida atenci&oacute;n a las realizaciones art&iacute;sticas, tanto literarias como pl&aacute;sticas, que a su manera no son &laquo;solamente ilustraciones est&eacute;ticas, sino verdaderos &quot;lugares&quot; teol&oacute;gicos&raquo;.22<br /><br />&nbsp;<br /><br />La Iglesia tiene necesidad del arte<br /><br />12. Para transmitir el mensaje que Cristo le ha confiado, la Iglesia tiene necesidad del arte. En efecto, debe hacer perceptible, m&aacute;s a&uacute;n, fascinante en lo posible, el mundo del esp&iacute;ritu, de lo invisible, de Dios. Debe por tanto acu&ntilde;ar en f&oacute;rmulas significativas lo que en s&iacute; mismo es inefable. Ahora bien, el arte posee esa capacidad peculiar de reflejar uno u otro aspecto del mensaje, traduci&eacute;ndolo en colores, formas o sonidos que ayudan a la intuici&oacute;n de quien contempla o escucha. Todo esto, sin privar al mensaje mismo de su valor trascendente y de su halo de misterio.<br /><br />La Iglesia necesita, en particular, de aquellos que sepan realizar todo esto en el &aacute;mbito literario y figurativo, sirvi&eacute;ndose de las infinitas posibilidades de las im&aacute;genes y de sus connotaciones simb&oacute;licas. Cristo mismo ha utilizado abundantemente las im&aacute;genes en su predicaci&oacute;n, en plena coherencia con la decisi&oacute;n de ser &Eacute;l mismo, en la Encarnaci&oacute;n, icono del Dios invisible.<br /><br />La Iglesia necesita tambi&eacute;n de los m&uacute;sicos. &iexcl;Cu&aacute;ntas piezas sacras han compuesto a lo largo de los siglos personas profundamente imbuidas del sentido del misterio! Innumerables creyentes han alimentado su fe con las melod&iacute;as surgidas del coraz&oacute;n de otros creyentes, que han pasado a formar parte de la liturgia o que, al menos, son de gran ayuda para el decoro de su celebraci&oacute;n. En el canto, la fe se experimenta como exuberancia de alegr&iacute;a, de amor, de confiada espera en la intervenci&oacute;n salv&iacute;fica de Dios.<br /><br />La Iglesia tiene necesidad de arquitectos, porque requiere lugares para reunir al pueblo cristiano y celebrar los misterios de la salvaci&oacute;n. Tras las terribles destrucciones de la &uacute;ltima guerra mundial y la expansi&oacute;n de las metr&oacute;polis, muchos arquitectos de la nueva generaci&oacute;n se han fraguado teniendo en cuenta las exigencias del culto cristiano, confirmando as&iacute; la capacidad de inspiraci&oacute;n que el tema religioso posee, incluso por lo que se refiere a los criterios arquitect&oacute;nicos de nuestro tiempo. En efecto, no pocas veces se han construido templos que son, a la vez, lugares de oraci&oacute;n y aut&eacute;nticas obras de arte.<br /><br />&nbsp;<br /><br />El arte, &iquest;tiene necesidad de la Iglesia?<br /><br />13. La Iglesia, pues, tiene necesidad del arte. Pero, )se puede decir tambi&eacute;n que el arte necesita a la Iglesia? La pregunta puede parecer provocadora. En realidad, si se entiende de manera apropiada, tiene una motivaci&oacute;n leg&iacute;tima y profunda. El artista busca siempre el sentido rec&oacute;ndito de las cosas y su ansia es conseguir expresar el mundo de lo inefable. &iquest;C&oacute;mo ignorar, pues, la gran inspiraci&oacute;n que le puede venir de esa especie de patria del alma que es la religi&oacute;n? &iquest;No es acaso en el &aacute;mbito religioso donde se plantean las m&aacute;s importantes preguntas personales y se buscan las respuestas existenciales definitivas?<br /><br />De hecho, los temas religiosos son de los m&aacute;s tratados por los artistas de todas las &eacute;pocas. La Iglesia ha recurrido a su capacidad creativa para interpretar el mensaje evang&eacute;lico y su aplicaci&oacute;n concreta en la vida de la comunidad cristiana. Esta colaboraci&oacute;n ha dado lugar a un mutuo enriquecimiento espiritual. En definitiva, ha salido beneficiada la comprensi&oacute;n del hombre, de su imagen aut&eacute;ntica, de su verdad. Se ha puesto de relieve tambi&eacute;n una peculiar relaci&oacute;n entre el arte y la revelaci&oacute;n cristiana. Esto no quiere decir que el genio humano no haya sido incentivado tambi&eacute;n por otros contextos religiosos. Baste recordar el arte antiguo, especialmente griego y romano, o el todav&iacute;a floreciente de las antiqu&iacute;simas civilizaciones del Oriente. Sin embargo, sigue siendo verdad que el cristianismo, en virtud del dogma central de la Encarnaci&oacute;n del Verbo de Dios, ofrece al artista un horizonte particularmente rico de motivos de inspiraci&oacute;n. &iexcl;C&oacute;mo se empobrecer&iacute;a el arte si se abandonara el fil&oacute;n inagotable del Evangelio!<br /><br />&nbsp;<br /><br />Llamada a los artistas<br /><br />14. Con esta Carta me dirijo a vosotros, artistas del mundo entero, para confirmaros mi estima y para contribuir a reanudar<br /><br />una m&aacute;s provechosa cooperaci&oacute;n entre el arte y la Iglesia. La m&iacute;a es una invitaci&oacute;n a redescubrir la profundidad de la dimensi&oacute;n espiritual y religiosa que ha caracterizado el arte en todos los tiempos, en sus m&aacute;s nobles formas expresivas. En este sentido os dirijo una llamada a vosotros, artistas de la palabra escrita y oral, del teatro y de la m&uacute;sica, de las artes pl&aacute;sticas y de las m&aacute;s modernas tecnolog&iacute;as de la comunicaci&oacute;n. Hago una llamada especial a los artistas cristianos. Quiero recordar a cada uno de vosotros que la alianza establecida desde siempre entre el Evangelio y el arte, m&aacute;s all&aacute; de las exigencias funcionales, implica la invitaci&oacute;n a adentrarse con intuici&oacute;n creativa en el misterio del Dios encarnado y, al mismo tiempo, en el misterio del hombre.<br /><br />Todo ser humano es, en cierto sentido, un desconocido para s&iacute; mismo. Jesucristo no solamente revela a Dios, sino que &laquo;manifiesta plenamente el hombre al propio hombre&raquo;.23 En Cristo, Dios ha reconciliado consigo al mundo. Todos los creyentes est&aacute;n llamados a dar testimonio de ello; pero os toca a vosotros, hombres y mujeres que hab&eacute;is dedicado vuestra vida al arte, decir con la riqueza de vuestra genialidad que en Cristo el mundo ha sido redimido: redimido el hombre, redimido el cuerpo humano, redimida la creaci&oacute;n entera, de la cual san Pablo ha escrito que espera ansiosa &laquo;la revelaci&oacute;n de los hijos de Dios&raquo; (Rm 8, 19). Espera la revelaci&oacute;n de los hijos de Dios tambi&eacute;n mediante el arte y en el arte. &Eacute;sta es vuestra misi&oacute;n. En contacto con las obras de arte, la humanidad de todos los tiempos &mdash;tambi&eacute;n la de hoy&mdash; espera ser iluminada sobre el propio rumbo y el propio destino.<br /><br />&nbsp;<br /><br /><a href="http://athirion.blogspot.com" title="Alberto Thirion">Esp&iacute;ritu creador e inspiraci&oacute;n art&iacute;stica</a><br /><br />15. En la Iglesia resuena con frecuencia la invocaci&oacute;n al Esp&iacute;ritu Santo: Veni, Creator Spiritus... &ndash; &laquo;Ven, Esp&iacute;ritu creador, visita las almas de tus fieles y llena de la divina gracia los corazones que T&uacute; mismo creaste&raquo;.24<br /><br />El Esp&iacute;ritu Santo, &laquo;el soplo&raquo; (ruah), es.<br /><br />Aqu&eacute;l al que se refiere el libro del G&eacute;nesis: &laquo;La tierra era caos y confusi&oacute;n y oscuridad por encima del abismo, y un viento de Dios aleteaba por encima de las aguas&raquo; (1, 2). Hay una gran afinidad entre las palabras &laquo;soplo - espiraci&oacute;n&raquo; e &laquo;inspiraci&oacute;n&raquo;. El Esp&iacute;ritu es el misterioso artista del universo. En la perspectiva del tercer milenio, quisiera que todos los artistas reciban abundantemente el don de las inspiraciones creativas, de las que surge toda aut&eacute;ntica obra de arte.<br /><br />Queridos artistas, sab&eacute;is muy bien que hay muchos est&iacute;mulos, interiores y exteriores, que pueden inspirar vuestro talento. No obstante, en toda inspiraci&oacute;n aut&eacute;ntica hay una cierta vibraci&oacute;n de aquel &laquo;soplo&raquo; con el que el Esp&iacute;ritu creador impregnaba desde el principio la obra de la creaci&oacute;n. Presidiendo sobre las misteriosas leyes que gobiernan el universo, el soplo divino del Esp&iacute;ritu creador se encuentra con el genio del hombre, impulsando su capacidad creativa. Lo alcanza con una especie de iluminaci&oacute;n interior, que une al mismo tiempo la tendencia al bien y a lo bello, despertando en &eacute;l las energ&iacute;as de la mente y del coraz&oacute;n, y haci&eacute;ndolo as&iacute; apto para concebir la idea y darle forma en la obra de arte. Se habla justamente entonces, si bien de manera an&aacute;loga, de &laquo; momentos de gracia &raquo;, porque el ser humano es capaz de tener una cierta experiencia del Absoluto que le transciende.<br /><br />&nbsp;<br /><br />La &laquo; Belleza &raquo; que salva<br /><br />16. Ya en los umbrales del tercer milenio, deseo a todos vosotros, queridos artistas, que os lleguen con particular intensidad estas inspiraciones creativas. Que la belleza que transmit&aacute;is a las generaciones del ma&ntilde;ana provoque asombro en ellas. Ante la sacralidad de la vida y del ser humano, ante las maravillas del universo, la &uacute;nica actitud apropiada es el asombro.<br /><br />De esto, desde el asombro, podr&aacute; surgir aquel entusiasmo del que habla Norwid en el poema al que me refer&iacute;a al comienzo. Los hombres de hoy y de ma&ntilde;ana tienen necesidad de este entusiasmo para afrontar y superar los desaf&iacute;os cruciales que se avistan en el horizonte. Gracias a &eacute;l la humanidad, despu&eacute;s de cada momento de extrav&iacute;o, podr&aacute; ponerse en pie y reanudar su camino. Precisamente en este sentido se ha dicho, con profunda intuici&oacute;n, que &laquo;la belleza salvar&aacute; al mundo&raquo;.25<br /><br />La belleza es clave del misterio y llamada a lo trascendente. Es una invitaci&oacute;n a gustar la vida y a so&ntilde;ar el futuro. Por eso la belleza de las cosas creadas no puede saciar del todo y suscita esa arcana nostalgia de Dios que un enamorado de la belleza como san Agust&iacute;n ha sabido interpretar de manera inigualable: &laquo;&iexcl;Tarde te am&eacute;, belleza tan antigua y tan nueva, tarde te am&eacute;!&raquo;.26<br /><br />Os deseo, artistas del mundo, que vuestros m&uacute;ltiples caminos conduzcan a todos hacia aquel oc&eacute;ano infinito de belleza, en el que el asombro se convierte en admiraci&oacute;n, embriaguez, gozo indecible.<br /><br />Que el misterio de Cristo resucitado, con cuya contemplaci&oacute;n exulta en estos d&iacute;as la Iglesia, os inspire y oriente.<br /><br />Que os acompa&ntilde;e la Sant&iacute;sima Virgen, la &laquo;tota pulchra&raquo; que innumerables artistas han plasmado y que el gran Dante contempla en el fulgor del Para&iacute;so como &laquo;belleza, que alegraba los ojos de todos los otros santos&raquo;.27<br /><br />&laquo;Surge del caos el mundo del esp&iacute;ritu&raquo;. Las palabras que Adam Michiewicz escrib&iacute;a en un momento de gran prueba para la patria polaca28, me sugieren un auspicio para vosotros: que vuestro arte contribuya a la consolidaci&oacute;n de una aut&eacute;ntica belleza que, casi como un destello del Esp&iacute;ritu de Dios, transfigure la materia, abriendo las almas al sentido de lo eterno.<br /><br />Con mis mejores deseos.<br /><br />Vaticano, 4 de abril de 1999, Pascua de Resurrecci&oacute;n.<br /><br />&nbsp;<br /><br />&nbsp;<br /><br />NOTAS:<br /><br />&nbsp;&nbsp; 1.<br /><br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Dialogus de ludo globi, Lib. II: Philosophisch-Theologische Schriften, Viena 1967, III, p. 332.<br />&nbsp;&nbsp; 2.<br /><br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Las virtudes morales, y entre ellas en particular la prudencia, permiten al sujeto obrar en armon&iacute;a con el criterio del bien y del mal moral, seg&uacute;n la recta ratio agibilium (el justo criterio de la conducta). El arte, al contrario, es definido por la filosof&iacute;a como recta ratio factibilium (el justo criterio de las realizaciones).<br />&nbsp;&nbsp; 3.<br /><br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Promtehidion: Bogumi&raquo; vv. 185-186: Pisma wybrane, Varsovia 1968, vol. 2, p. 216.<br />&nbsp;&nbsp; 4.<br /><br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La versi&oacute;n griega de los Setenta expres&oacute; adecuadamente este aspecto, traduciendo el t&eacute;rmino t(o-)b (bueno) del texto hebreo con kal&oacute;n (bello).<br />&nbsp;&nbsp; 5.<br /><br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Filebo, 65 A.<br />&nbsp;&nbsp; 6.<br /><br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Carta enc. Fides et ratio (14 septiembre 1998), 80: AAS 91 (1999), 67.<br />&nbsp;&nbsp; 7.<br /><br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; San Gregorio Magno formul&oacute; magistralmente este principio pedag&oacute;gico en una carta del 599 al Obispo de Marsella, Sereno: &laquo;La pintura se usa en las iglesias para que los analfabetos, al menos mirando a las paredes, puedan leer lo que no son capaces de descifrar en los c&oacute;dices&raquo;, Epistulae, IX, 209: CCL 140 A, 1714.<br />&nbsp;&nbsp; 8.<br /><br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Alabanzas al Dios alt&iacute;simo, vv. 7 y 10: Fonti Francescane, n. 261, Padua 1982, p. 177.<br />&nbsp;&nbsp; 9.<br /><br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; 2 Legenda maior, IX, 1: Fonti Francescane, n. 1162, l. c., p. 911.<br />&nbsp; 10.<br /><br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Enkomia del Orth&oacute;s del Santo y Gran S&aacute;bado.<br />&nbsp; 11.<br /><br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Homil&iacute;a, I, 2: PG 34, 451.<br />&nbsp; 12.<br /><br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &laquo;At nobis ars una fides et musica Christus&raquo;: Carmen 20, 31: CCL 203, 144.<br />&nbsp; 13.<br /><br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Cf. Carta ap. Duodecimum saeculum, al cumplirse el XII centenario del II Concilio de Nicea (4 diciembre 1987), 8-9: AAS 80 (1988), 247-249.<br />&nbsp; 14.<br /><br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La prospettiva rovesciata ed altri scritti, Roma 1984, p. 63.<br />&nbsp; 15.<br /><br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Para&iacute;so XXV, 1-2.<br />&nbsp; 16.<br /><br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Cf. Homil&iacute;a durante la Santa Misa al t&eacute;rmino de los trabajos de restauraci&oacute;n de los frescos de Miguel &Aacute;ngel (8 abril 1994): L'Osservatore Romano, ed. semanal en lengua espa&ntilde;ola, 15 abril 1994, 12.<br />&nbsp; 17.<br /><br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Cf. AAS 56 (1964), 438-444.<br />&nbsp; 18.<br /><br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; N. 62.<br />&nbsp; 19.<br /><br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Mensaje a los artistas (8 diciembre 1965): AAS 54 (1966), 13.<br />&nbsp; 20.<br /><br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Cf. n. 122.<br />&nbsp; 21.<br /><br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Const. past. Gaudium et spes, sobre la Iglesia en el mundo actual, 62.<br />&nbsp; 22.<br /><br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La teologia nel XII secolo, Jaca Book, Mil&aacute;n 1992, p. 9.<br />&nbsp; 23.<br /><br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; CONC. ECUM. VAT. II, Const. past. Gaudium et spes, sobre la Iglesia en el mundo actual, 22.<br />&nbsp; 24.<br /><br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Himno de V&iacute;speras de Pentecost&eacute;s.<br />&nbsp; 25.<br /><br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; F. DOSTOIEVSKI, El Idiota, p. III, cap. V.<br />&nbsp; 26.<br /><br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &laquo;Sero te amavi! Pulchritudo tam antiqua et tam nova, sero te amavi!&raquo;: Confesiones, 10, 27, 38: CCL 27, 251.<br />&nbsp; 27.<br /><br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Para&iacute;so, XXXI, 134-135.<br />&nbsp; 28.<br /><br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Oda do m&raquo;odo&Ntilde;ci, v. 69: Wyb&oacute;r poezji, Breslau 1986, vol. I, p. 63.]]></content>
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